¡¿Qué onda, Messi?!

5 10 2009

No Entiendo está entusiasmado. En dos días tomamos el avión hacia Delhi. De alguna manera, se convenció completamente de que su enfermedad se puede DSC00176DSC00171curar sin problemas con medicina holística y meditación. Apenas lleguemos ahí empezaremos a buscar los mejores médicos indios.

Como forma de despedida, nos fuimos al Camp Nou para ver si podiamos encontrarnos con algún jugador de Barcelona para que le deseara suerte a No Entiendo. El canguro de la nariz de oro no paraba de saltar de la alegría con la idea de conocer a su ídolo, Messi.

Pero en la recepción del club no hicieron más que ignorarnos y de darnos respuestas elusivas. No Entiendo no podía disimular su tristeza en la cara. Estuvo como dos horas sin hablar. De todos modos, al llegar a casa, volvimos a hablar de la India y de la posibilidad de ir a Australia después y su cara se volvió a iluminar.